En su mirada




Y en su mirada,
todo lo que en ella
es distinto de mí.

Todo aquello que me agrada,
que me inquieta,
que me atrae.

Todo eso
hay en sus ojos.

Eso significa su mirada:
la distancia que media
entre sus ojos
y los míos.

— Ricardo M. Guerra



Sobre este poema

Es un poema breve que funciona como una definición en movimiento. Empieza con un «y» que nos pone a la mitad de algo ya empezado, como si la mirada del otro llevara tiempo ocupando al hablante. Lo interesante es el giro conceptual: lo que el yo encuentra en los ojos ajenos no es un reflejo de sí mismo, sino «todo lo que en ella / es distinto de mí». La atracción no nace de la semejanza, sino de la diferencia.

La enumeración del centro («me agrada, / me inquieta, / me atrae») sube de intensidad: va del gusto a la inquietud y termina en la atracción, que es más física. El cierre resuelve la paradoja con una imagen casi geométrica: la mirada es «la distancia que media / entre sus ojos / y los míos». Así, el poema redefine el encuentro amoroso como un espacio que no se cierra, sino que se contempla.

La elección de versos muy cortos obliga a una lectura lenta, casi pausada por respiraciones, que reproduce el acto mismo de mirar a alguien sin prisa.